Conversamos con las gentes de los lugares, como una ciudad manchega, llamada Roda. Donde su gente recibiéranos con gran agrado, muchos de ellos ofreciéndonos sus hogares, incluso un pequeño monasterio nos ofreció descanso una noche, después de bien comer para partir al día siguiente.
En esta España de Felipe IV que bien luchamos por nuestras Españas vivimos tiempos duros, en que los ejércitos son demasiado caros y el declive de un imperio, el que nadie consiguió jamás, replegárase encogiéndose de hombros por hombres de demasiado valor, por cuales generales los dirigen.
Alfonso se le ve feliz, bien sabe que nunca partió tan lejos y que a pesar de mucho impedir que siguiera mis pasos, bien que los siguió y en el tercio de Alicante bien es sabido de su destreza con la espada. No pudiendo evitar que partiera puedo ocuparme de su protección, mas no queriendo que se enfrente cara a cara con el enemigo, será mi mochilero. Portará las balas y las cargas de pólvora que mucho necesitara mi arcabuz, para salir airoso de los infiernos que nos esperan en Flandes. Es un chico alegre, valiente y bien es sabido que en algún día será un gran hombre. El azar del destino quisiera que su padre muriera y bien no pudiera conocer en cual hombre de honor crecía día a día. Mas yo seré su padre ahora y cual escudo en esta vida protegerá la suya en la crueldad de la guerra.
En cierto modo siento orgullo de ver que un joven como Alfonso que bien es joven para ser mi hijo y bien para ser amigo. Siento por el una mezcla de hijo y amigo por la escasa diferencia de edad que nos porta.
En cambio, bien por mi carácter, por las cicatrices de guerra escritas en mi piel, por cuantas batallas y duelos en vida, por haber sentido mujer. Pudiera considerarme hombre de más experiencia, que hombre de cuantos años dibujados en mi corazón, cual anillos de un árbol.
En esta mañana de Julio esperaremos escasos días a bien partir hacia Flandes. Galicia es humeda, muy verde, mas no estamos acostumbrados a esta humedad por nuestras tierras de levante.
Visitando Santiago de Compostela, patrón de nuestra España, bien tuviéramos unas palabras a la puerta de la catedral.
- Debo agradecer a vuestra merced, cual tiempo me dedicáis e impedir que marchara solo – Dijo Alfonso
- Bien sabéis que es lo mínimo que puedo hacer por vos y nunca se es lo suficientemente adulto para ir a la guerra. La guerra es cruel y despiadada y bien nos caza la muerte cual niños perdidos en la noche.- Estas fueron mis palabras
Sigue siendo un niño aunque empieza a crecer como hombre. Más no quisiera que sus adolescentes palabras le dieran muerte en Flandes. He conversado con Vicente Torres, bien me ocupare del bienestar de Alfonso y Vicente conoce de mi experiencia en campos de guerra por lo que no debiéramos sufrir percance alguno. Más no se como pudiera reaccionar a cual escenas de cuchilladas, hombres caídos y muerte pudieran alimentar sus ojos. De cuantas veces se toman prestadas cosas de hombres caídos en batalla. Prestadas por que en caso de caer, tus pertenencias pasan a otro hombre. ¿de qué le sirven las botas nuevas a un muerto?¿y una espada o arcabuz? Converso largas horas con Alfonso para que bien pudiera comprender que cuanto nos espera no son belicosas hazañas sino hombres que luchan por tierras ¿Por qué? Tal vez por estupidez, pero acaso no quiere todo hombre sentirse libre en su tierra, pues bien la tierra hay que defender ¿o quieren sus mercedes ser esclavas de otra nación? Bien discrepo con gente que dicen que más no quieren guerras. Cuando este vasto mundo, plagado de violencias y sangre si bien no luchas no tienes tierras, no tienes hogar. Mas he visto cuanto hacen con los españoles presos en manos de otras naciones. No quiero eso para los españoles o cualquier súbdito a nuestra corona en Flandes. Si nuestra misión es luchar, bien que mataremos y mucho, se las van a ver con españoles, mas será por nuestra tierra. Nuestro nombre quedará sellado en sus generaciones venideras.


8 dieronme unas palabras, que el destino os guarde.:
Cuantas ilusiones quedaron anegadas en las húmedas tierras de Flandes. Que gran parte del Imperio se perdió allí.
En tierra de herejes empezó a ponerse el sol para nuestro dominio.
Un hermoso texto, compañero de armas.
Yo también soy un gran aficionado a la novela histórica. No podía ser de otra forma. También soy fanático del deporte. Así que coincidimos por lo que veo.
Un gusto tenerte de nuevo al otro lado.
Santiago y cierra España.
la verdad es que me ha encantado el relato, no es que me agrade la novela historica pero me estas metiendo el gusanillo en el cuerpo.
besoss
Alatriste:
Holaaaaaaa XD. Pues si que es coincidencia si :) Me gusta que haya gente como yo. Ahora si tienes ese perfil de caballero luchador que tengo yo... no te hundas en la vida ¿vale? :) Hay mucha gente que se aprovecha de las buenas intenciones de otros. ¿eras de avila? Un pelin lejos, pero no estaria mal subir algun dia. Este año imposible, con lo de la crisis... no voy muy bien de pelas :D
Matanuska:
Pues prsonalmente lo veo un poco soso. Aun asi ya se esta haciendo largo unos 17 capitulos ya a eso de 25 le pongo final y ya esta. Pero la parte de Flandes sera la mejor de todas :) y es un experimento de novela eeeee no me llames escritor por dios. Si hay cada blog por ahi... XD
Besos
Ya era hora...
Espero que no corra mucha sangre y te carges a todos los protagonistas....:( o Sara te va a linchar.
Besos
caminante si no tengo tiempo... Ahora antes del curro he cambiado una rueda reparada del coche, que la pinche el sabado XD. He respondido un email, comer y al curro XD
Si habra sangre si y muuuuuucha XD
Besos
Soy de Granada, compañero, aunque vivo en Huelva. Espero que vuelvas a escribir pronto. Un abrazo enorme y gracias por los ánimos.
alaaaaaa Granadaaaaa, me encanto la Alhambra con 11 años que lo visite :) Bueno pues vives en huelva, muy bien :)
Yo concretamente soy de Ontinyent al sur de la provincia de valencia, saludos
Publicar un comentario en la entrada