- No suspiréis caballero. No estáis solo, vos estáis conmigo- Fueron las delicadas palabras de Laura, cual pétalos de rosas en mis oídos.
Rompí a llorar por cual vida injusta viviere. Por cuanto tiempo perdido en cada momento de mi vida. Mi familia tras de mí, mi sobrina, que a penas conocí... con una mirada que nunca olvidaré y sintierame padre sin serlo. De guerras, de desgracias, de amigos perdidos tras de mi. Alguno de ellos murió en mis brazos y mis lágrimas mezcláranse con su sangre, de sus mortales heridas de guerra. De momentos y luchas que no busque. Más mi destino portárame cual reguero de pólvora consumiendo mi vida. Deshoje estas palabras, con la mirada caída. Sujetárame Laura la cara, al tiempo que me inundo en un profundo beso. El camarote estaba iluminado por una candela, creábase una tenue capa de luz. Como guiado por hoja de un árbol, entregada a la corriente del río… guiabanse nuestros cuerpos. Nuestras ropas cayeron al suelo, mientras nuestros cuerpos desnudos encontraranse sobre la cama. El tacto de su piel era suave cual manto de seda, al tiempo que perfilara todo su cuerpo. Sus suspiros eran cálidos, más enredaranse con los míos. Los latidos de su corazón se unían a los míos, al unisono, acelerando el pulso. Poco a poco nuestras distancias eran nulas, cual la unión de nuestros cuerpos. Acariciaba sus cabellos mientras sus manos recorrían mi espalda. Rozáramos lo mas alto, rozáramos el cielo, ahora nada importaba, solo nos preocupara ese mismo instante. Tras las ventanas el galeón Concepción, con sus 50 cañones. La luna testigo de cuanto aconteciere más su brillo arrojado sobre el mar. Acaricie los pechos de Laura cual si dibujara con mis manos, al tiempo que sus manos navegaran todo mi cuerpo. Estaba preciosa, mas notábase la transparencia de nuestros corazones, sin ropas que ocultar nada, su cuerpo cubría el mío y el mío el suyo. Tras el dulce y delicado encuentro de nuestras pasiones, sumiéramos en un profundo sueño. En cubierta escuchábase música y los marineros cantaban, todo el mundo estaba en cubierta, más nadie molestáranos esa noche.
Despetárame el amanecer, tras nosotros seguía Concepción, más la luna ya marcho y diere paso a los rayos del sol. Laura estaba dormida, con una mano sobre mi pecho. Más despertárala con un beso en la boca. Sus ojos se abrieron, iluminada.
- Debemos apresurarnos, nos descubrirá vuestro padre- Le advertí que cual pudiere pasar, mas si su padre se enterara, posiblemente fuere que tuviera algún castigo.
- José no temáis, estará borracho en cubierta, es aficionado a la bebida. De anoche supimos que hubo una fiesta de marineros- Respondiérame a mi preocupación, cierto es que reinaba el silencio abordo.
Entre besos y otro encuentro amoroso empezáramos la mañana, volví a sentir su cuerpo, su piel, sus suspiros, sus pechos. La suave piel que envuelve todo su cuerpo cual poema envuelve la esencia de un libro. Nunca olvidaré estos momentos.
Al tiempo que empezáramos a vestirnos, entre besos, entre caricias, claro estaba que estábamos enamorados. Me ayudo con mis ropas, cual ayudarale yo con las suyas. Coji mi vizcaína y mi toledana y tras un nuevo beso, fuimos a cubierta.
El sol iluminaba el crujir de la madera al vaivén de las olas del mar. La espuma de las olas azotaba el navío y el viento impetuoso dieranos fuerzas, cortando el mar. Encontramos al capitán en cubierta, más conversamos con el. Sujetaba el timón con firmeza, era todo un lobo de mar. Tenía una barba poblada y aparentemente áspera, una mirada al horizonte, distante, con decisión y puño de hierro. Dio las instrucciones a un marinero, quien se hizo cargo del timón. Seguidamente invitaranos a su camarote a comer algo de buena mañana. Vi al padre de Laura tirado en cubierta, junto a un barril de vino, más que se pudiere hacer… No pude comprender como tenía una hija tan diferente. Más por Laura se, que su madre falleció de enfermedad el invierno pasado, llevosela la gripe. Triste noticia para una chica como ella, debiere su padre dedicarse más a ella pues.
Al fin llegamos al camarote del capitán.
- Serviros, tengo fruta fresca, carne seca, jamón, vino…cuanto gusten vuestras mercedes- Señalábanos la mesa llena de comida.
- Sois muy gentil por vuestra parte, a penas os conozco y vos me invitáis a vuestra mesa- Le respondí
- Menos modestias Don José Llop, se quien sois, conocí a vuestro coronel Vicente Torres, creedme me han hablado de vos, sois un gran hombre- Dirigiase a mi con admiración
-Fui un soldado mas en el tercio de Alicante, no menos noble, pero tampoco menos cruel- Indicábale de la crueldad de la guerra y de cuantas cosas injustas, tuviéremos que hacer.
Conversamos toda la mañana al tiempo que llenáramos nuestros estómagos.
Estuvimos hablando de nuestras vidas, Laura estaba sentada a mi lado, a penas hablaba, pero tomaba bocado y de vez en cuanto añadiere unas cuantas premisas a la conversación. Tras pasado cierto tiempo, un marinero avisaba desde lo alto del mástil de la proximidad de un navío.
-¡Pardiez bereberes!- grito el capitán.
Como enfurecido por un demonio en su sangre subió a cubierta. Yo le seguí, una sensación extraña aparecioseme en mi corazón. Corrimos escaleras arriba, toda la tripulación corrió a cubierta. Divisabanse ya próximos. No era uno, eran dos navíos.
-¡¡¡Berebereeeeeeeessssss!!!- El grito se extendió entre las gentes arremolinadas, todos blandiendo sus espadas, otros preparaban sus arcabuces. El navío Concepción recibió la orden de encabezar la ofensiva.
Roge a Laura que marchara al camarote y entre llantos asi lo hizo. No olvido cual mirada de pena albergaron sus ojos. Temía por mi vida, mas a mi solo preocupabame la suya. Tras un fuerte abrazo, fue al camarote.
Cual si de dos castillos flotantes se tratará los piratas enviaranos los buenos días, en forma de balas de cañón. Impactando directamente sobre el galeón Concepción. Más Concepción no quedarase corto respondiendo la ofensiva. Estruendos cual de tormenta recordaranme a mis tiempos en batalla. Cobrabanse las primeras vidas las balas de cañon, mas junto a mi llevarase una bala de cañón la cabeza de un hombre, nadie estaba a salvo.
Los navios se acercaban, el abordaje era inminente…
Rompí a llorar por cual vida injusta viviere. Por cuanto tiempo perdido en cada momento de mi vida. Mi familia tras de mí, mi sobrina, que a penas conocí... con una mirada que nunca olvidaré y sintierame padre sin serlo. De guerras, de desgracias, de amigos perdidos tras de mi. Alguno de ellos murió en mis brazos y mis lágrimas mezcláranse con su sangre, de sus mortales heridas de guerra. De momentos y luchas que no busque. Más mi destino portárame cual reguero de pólvora consumiendo mi vida. Deshoje estas palabras, con la mirada caída. Sujetárame Laura la cara, al tiempo que me inundo en un profundo beso. El camarote estaba iluminado por una candela, creábase una tenue capa de luz. Como guiado por hoja de un árbol, entregada a la corriente del río… guiabanse nuestros cuerpos. Nuestras ropas cayeron al suelo, mientras nuestros cuerpos desnudos encontraranse sobre la cama. El tacto de su piel era suave cual manto de seda, al tiempo que perfilara todo su cuerpo. Sus suspiros eran cálidos, más enredaranse con los míos. Los latidos de su corazón se unían a los míos, al unisono, acelerando el pulso. Poco a poco nuestras distancias eran nulas, cual la unión de nuestros cuerpos. Acariciaba sus cabellos mientras sus manos recorrían mi espalda. Rozáramos lo mas alto, rozáramos el cielo, ahora nada importaba, solo nos preocupara ese mismo instante. Tras las ventanas el galeón Concepción, con sus 50 cañones. La luna testigo de cuanto aconteciere más su brillo arrojado sobre el mar. Acaricie los pechos de Laura cual si dibujara con mis manos, al tiempo que sus manos navegaran todo mi cuerpo. Estaba preciosa, mas notábase la transparencia de nuestros corazones, sin ropas que ocultar nada, su cuerpo cubría el mío y el mío el suyo. Tras el dulce y delicado encuentro de nuestras pasiones, sumiéramos en un profundo sueño. En cubierta escuchábase música y los marineros cantaban, todo el mundo estaba en cubierta, más nadie molestáranos esa noche.
Despetárame el amanecer, tras nosotros seguía Concepción, más la luna ya marcho y diere paso a los rayos del sol. Laura estaba dormida, con una mano sobre mi pecho. Más despertárala con un beso en la boca. Sus ojos se abrieron, iluminada.
- Debemos apresurarnos, nos descubrirá vuestro padre- Le advertí que cual pudiere pasar, mas si su padre se enterara, posiblemente fuere que tuviera algún castigo.
- José no temáis, estará borracho en cubierta, es aficionado a la bebida. De anoche supimos que hubo una fiesta de marineros- Respondiérame a mi preocupación, cierto es que reinaba el silencio abordo.
Entre besos y otro encuentro amoroso empezáramos la mañana, volví a sentir su cuerpo, su piel, sus suspiros, sus pechos. La suave piel que envuelve todo su cuerpo cual poema envuelve la esencia de un libro. Nunca olvidaré estos momentos.
Al tiempo que empezáramos a vestirnos, entre besos, entre caricias, claro estaba que estábamos enamorados. Me ayudo con mis ropas, cual ayudarale yo con las suyas. Coji mi vizcaína y mi toledana y tras un nuevo beso, fuimos a cubierta.
El sol iluminaba el crujir de la madera al vaivén de las olas del mar. La espuma de las olas azotaba el navío y el viento impetuoso dieranos fuerzas, cortando el mar. Encontramos al capitán en cubierta, más conversamos con el. Sujetaba el timón con firmeza, era todo un lobo de mar. Tenía una barba poblada y aparentemente áspera, una mirada al horizonte, distante, con decisión y puño de hierro. Dio las instrucciones a un marinero, quien se hizo cargo del timón. Seguidamente invitaranos a su camarote a comer algo de buena mañana. Vi al padre de Laura tirado en cubierta, junto a un barril de vino, más que se pudiere hacer… No pude comprender como tenía una hija tan diferente. Más por Laura se, que su madre falleció de enfermedad el invierno pasado, llevosela la gripe. Triste noticia para una chica como ella, debiere su padre dedicarse más a ella pues.
Al fin llegamos al camarote del capitán.
- Serviros, tengo fruta fresca, carne seca, jamón, vino…cuanto gusten vuestras mercedes- Señalábanos la mesa llena de comida.
- Sois muy gentil por vuestra parte, a penas os conozco y vos me invitáis a vuestra mesa- Le respondí
- Menos modestias Don José Llop, se quien sois, conocí a vuestro coronel Vicente Torres, creedme me han hablado de vos, sois un gran hombre- Dirigiase a mi con admiración
-Fui un soldado mas en el tercio de Alicante, no menos noble, pero tampoco menos cruel- Indicábale de la crueldad de la guerra y de cuantas cosas injustas, tuviéremos que hacer.
Conversamos toda la mañana al tiempo que llenáramos nuestros estómagos.
Estuvimos hablando de nuestras vidas, Laura estaba sentada a mi lado, a penas hablaba, pero tomaba bocado y de vez en cuanto añadiere unas cuantas premisas a la conversación. Tras pasado cierto tiempo, un marinero avisaba desde lo alto del mástil de la proximidad de un navío.
-¡Pardiez bereberes!- grito el capitán.
Como enfurecido por un demonio en su sangre subió a cubierta. Yo le seguí, una sensación extraña aparecioseme en mi corazón. Corrimos escaleras arriba, toda la tripulación corrió a cubierta. Divisabanse ya próximos. No era uno, eran dos navíos.
-¡¡¡Berebereeeeeeeessssss!!!- El grito se extendió entre las gentes arremolinadas, todos blandiendo sus espadas, otros preparaban sus arcabuces. El navío Concepción recibió la orden de encabezar la ofensiva.
Roge a Laura que marchara al camarote y entre llantos asi lo hizo. No olvido cual mirada de pena albergaron sus ojos. Temía por mi vida, mas a mi solo preocupabame la suya. Tras un fuerte abrazo, fue al camarote.
Cual si de dos castillos flotantes se tratará los piratas enviaranos los buenos días, en forma de balas de cañón. Impactando directamente sobre el galeón Concepción. Más Concepción no quedarase corto respondiendo la ofensiva. Estruendos cual de tormenta recordaranme a mis tiempos en batalla. Cobrabanse las primeras vidas las balas de cañon, mas junto a mi llevarase una bala de cañón la cabeza de un hombre, nadie estaba a salvo.
Los navios se acercaban, el abordaje era inminente…



17 dieronme unas palabras, que el destino os guarde.:
Vuacé se ha superado en este relato, y si no fuera porque os conozco parecíame que la historia me la contara un caballero de la época. Le habéis un toque erótico y romántico a ese lenguaje poético lleno de aventuras.
Espero que no tardéis mucho en poner el próximo capítulo, pues cada vez está más interesante...
Besos
Si y cada vez mas largo y veo mas mal hecho el capitulo anterior. al final lo retocare un poco todo y no imprimire y hare el librito. Un valenciano en el siglo XVII XD.
Besos, gracias
Me ha gustado la escena... muy profunda a la vez que poética, y como bien dice caminante de noche parece salida de las páginas de una novela de caballerías. Espero que sobrevivan al abordaje (sé que lo harán, que todavía queda un largo camino por recorrer)
Besos de otra L.
Muchas gracias L. XD Tonterias a parte Laura es un nombre que siempre me gusto.
Al final voy a hacer un minilibro con todas estas historias. Aunque hay muchos fallos, cada vez lo quiero hacer mejor y quiero centrar mas el personaje en la historia.
Nacio en 1605, estuvo en Breda en 1625 con 20 años y ahora rondara el año 1634 XD.
Besos L. este finde te perdiste un cafe con un J. XD
Un fuerte abrazo y al toro, tu sin miedo ;)
Duro es la contienda con la piratería máxime si os acoemte los recios hombres del Dey de Argel. Apretad dientes y no desesperar que cualquier momento es bueno para una jugada rastrera desde tales navíos.
No caigáis en sus manos o seréis carne de chusma para sus galeras a golpe de rebenque. vended cara la vida que solo de una disponéis y aveces tal hecho se olvida.
Valor y suerte, caballero que la mar da golpes donde no se esperan.
Siiiiiiiii Blas de Lezoooooooooo
Santiagooooooooo y cierra Españaaaaa
Ni España ni ....... mis huevooooooos, cierran mis huevooooooossssss XD
Que loco estoy XD
Asi sera Bras de Lezo, lucharemos con honor :)
Una noble historia, profunda y con un final más que impactante.
En fin...como tenias tantos blogs no sabía en cual firmarte, así que, gracias por pasar ( Aunque comparado con los tuyos el mío deja mucho que desear)
Que t aventura continúe por mucho
Bueno solo tengo tres XD. El de los piratas esta abandonado :)
No digas eso en cada blog existe el arte de cada persona y el arte no es ni mejor ni peor es expresion :)
Hola Josevi!! :)))
¿qué tal estás? ruego me perdones por mi ausencia...pero ya te comenté que intento trabajar mucho y compaginarlo (al menos este mes y el que viene) con los estudios.
¿¿cómo va tu vida de caballero?? espero que sigas bien.
Ah! me veo en la obligación de decirte que eres una persona con "mucho fondo"...estás lleno de sentimientos...me gusta. Asíque te deseo todooooo lo mejor estimado COMPAÑERO (se que t hace gracia que te llame así jeje)
Un abrazo enorme.
Ciao!!
Hola thamar XD
Estoy bien y mi vida de caballero de vacaciones :)Tu tranquila yo al estudiar tambien trabajaba eso es bueno. Es una manera de respaldar la economia de los padres que todo no salga de ellos para tus estudios.
¿Con mucho fondo? Bueno tal vez... pero la vida te endurece :) Ya te contare algun dia de donde nacio todo esto XD. Si yo te contara... No voy con espada ni soy un caballero pero a pocas cosas he tenido miedo en esta vida y alguna situación limite :) Algunas por destino, otras por buscarlo. Ya te contare...
¿como sabes que me hace gracia que me llames compañero? XD Tal vez lo hayas intuido :)
Sinceramente en este mundo sin valores... se te llena el corazón al ver la gente con perfiles similares al mio, soñadores y que a pocas cosas temen :)
Un abrazo enorme, nos vemos...
hola josevi.
me vuelvo a ir de vacaciones hasta el 1 de septiembre.
besos
Aqui Santiago no ha cerrao ná, aqui se ha abierto de par en par... y cuando están en plena faena ¿qué simbología tiene lo de los 50 cañones?
Porque eso no lo he entendido ¿¡50!!?
¡Bereberes!! ¡A por ellos!!
¿Qué creías que este blog era sólo para los caballeros?
Los bereberes somos una lacra, estamos en todas partes,
estamos infiltrados y no podréis con nosotros... además olemos mejor, que mira que les gustaba poco asearse a estos caballeros
de la península, eh!
;)
Venir a visistarte es trasladarse a otras épocas, desde luego mi aventurero amigo que derrochas imaginación. Tú y yo nos equivocamos de época.
Besos
Jolín pues... qué bonito (!!!)
Me he quedado sin palabras -por hoy-
;-)
Matanuska: Pues que disfrutes de las merecidas vacaciones. Yo estoy por la zona con amigos, un dia por aqui un dia por alla. Esta semana son fiestas de moros y cristianos en Ontinyent si quieres venir XD
Besos
Anabel:
Bueno en verdad no soy nada catolico XD utilizo el nombre y de santiago muy a menudo, como en el siglo XVII pero nada mas. Lo de los 50 cañones no significa nada. Busque en internet informacion sobre navios y vi que uno de 50 cañones era de de los mas grandes y dije ese bueno para la novelilla XD.
Bueno yo de piratas no he leido mucho pero eso de que eran sucios era mentira. Los habia que si y los habia que no, de hecho los tercios españoles parecian mendigos mas que soldados y casi vestian con arapos, es lo que tienen las guerras. En cuanto a piratas hubo uno que ni siquiera bebia alcohol. Es decir la metrosexualidad se invento mucho antes de lo que creemos XD.
En el siglo XVIII los ingleses aseaban sus pelucas antes del combate. Sus tropas eran rigurosamente revisadas.
Aunque seas una pirata me caes bien, besos XD
Iraunsugue:
Vieja amiga XD, cierto que nos equivocamos y mucho XD. Espero que te vaya todo muy bien. Me alegra verte por aqui de nuevo, me pasare por tu blog XD. Aunque no solo nos equivocamos nosotros, conozco a muchos que se equivocaron de epoca y alguno de lugar XD. Unos con pinta de samurai y otros de caballero XD.
Un fuerte abrazo, cuidate mucho.
tupersonalshopperviajero:
No se si lo he escrito bien XD. Gracias y bienvenido/a Es una minihistoria que voy escribiendo aunque tiene muchos fallos si te fijas eeeeee XD. Las descripciones estan sacadas de sensaciones personales al visitar algun lugar, alguna pelicula o de libros leidos.
Un fuerte abrazo y gracias por visitarme, visitare tu blog
Es que si no hubiera piratas, no habría novela, somos imprescindibles n.n
¿Es cierto que aseaban sus pelucas?
Jeje, y ¿no era mejor ir sin ellas?
Difíciles eran ¿no?
Mira nosotros, los bereberes un turbante y va que chuta.
Ay, que mitificados están los ingleses.
Beso :)
jajajaja. Si los ingleses se empolvaban la cara en el siglo XVIII y usaban pelucas de pelo de caballo. Ten en cuenta que era finales del barroco. Los hombres de la nobleza incluso se pintaban los labios.
Un beso
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