domingo 10 de agosto de 2008

Duelo en la madrugá , capitulo IV (Mi vida...mi ventura)

Fueran los rayos de sol, los que aquella mañana dieronme los buenos días. En la ventana la niebla podía apreciarse. Era densa, esparcida entre los arboles y esfumabase ligeramente, con el calor del sol. Levantarame de la cama, más cuidadosamente me vestí, limpie bien mi toledana y mi daga vizcaína. Seguidamente me dirigí a desayunar, más no tenia mucha hambre. Cierto es que jamás tuve un duelo. Si fui a la guerra, pocas diferencias debiera haber, aunque no es ocioso indicar que siendo alguien cercano los sentimientos eran otros y el temor de una revancha de sus compinches, en el caso de que dierale yo muerte o pasarale algo malo. Sin mucho que añadir y dando los buenos días a toda mi casa, dirigiérame al establo. Ensille cuidadosamente mi caballo, a quién dierale esta mañana el nombre de Andrés. Acostumbro a poner nombres de personas a mis animales, más hablando de caballos, quienes considero compañeros, pues a todas partes te portan.
La luz del sol caía en el valle, al tiempo que el galope, me hacia emprender mi camino. Una vista atrás me hizo pensar, que tal vez no iba a volver y un ligero escalofrío indicárame, que la muerte acechaba.
Ya estaba entrando en el pueblo, estaba aun en silencio, pocas gentes se encontraban. La casa de Francisco no estaba lejos de La Plaza Mayor. Llegue a la plaza, subí dos calles mas y allí estaba.
- Sois madrugador, más veo que tenéis palabra- Estas fueron sus palabras
- Muy buenos días, Don Francisco Rodríguez, ¿Habéis elegido el lugar?- Díjele yo proponiéndole un lugar para tan esperado encuentro.
-¿La calle de la Trinidad pues? Junto a la iglesia- Fue su propuesta.
- Vayamos pues, es un lugar tranquilo- Añadí concluyendo el lugar para tan ansiado duelo.
Dio el camino la ocasión de entablar una ligera conversación, enterome entonces pues, que la hermana de Francisco había sido ordenada en un convento. Hacia largos años que no la veía, mis recuerdos solo me llegan a cuando tenia unos 15 años, 22 debiera tener por ahora.
Bajáramos un par de calles y llegáramos al lugar. Tras desmontar de nuestros caballos, sin dirigirnos palabra alguna, saludáramos cual nuestras espadas y todo empezó. Trás ligeramente intercambiar impresiones con 4 pasos de acero, apareciese tras Francisco, su buen amigo Carlos.
- Me sorprende Don Francisco, además de cobarde mentiroso. ¿Acaso creen vuestras mercedes no poder con un solo hombre?- Dirigierame a ellos con estas palabras.
- Luchad y dejaros de pamplinerías, manejais la espada cual mi burro la pluma- Contesto Francisco.
Desconecte de cuanto me rodeaba, solo mostraba interés a cuanto la intuición y mi experiencia de guerra me portaban. Creí estar el Flandes, contra más de un hombre en combate, solo que este mismo instante estaba solo. En un ligero descuido, la ropera de Carlos dierame en mi brazo izquierdo, mas la mía rebanárale el cuello cual cerdo en San Martín. Un chorro de sangre brotó de su gaznate, mientras su cuerpo caía. Aprovechara Francisco para clavar su daga en mi muslo derecho, pardiez que dolía, desplomárame en el suelo, cuando perdiere las fuerzas. Caí de espaldas, mi toledana arrojada en los adoquines del suelo, mezclada con la sangre de Carlos. Brotaba de su cuerpo sumiendo el suelo en una mancha enorme. Mi brazo izquierdo no parecía muy mal herido, pero la estocada en mi muslo derecho impidiérame levantarme. Tiempo me dio para desenvainar mi vizcaína. Más nada podía hacer doblemente herido, frente a un hombre fornido, con una ropera en mano, mas en la otra su daga e intacto.
Como si de la mano de Dios de tratara, un tiro de arcabuz dierale en el rostro, derribándolo de espaldas. Rociárame pues con salpicaduras de su sangre.
El escenario mostraba crueldad, sangre y muerte. Allí yacía, esperando una muerte, mientras mi cuerpo perdía fuerzas. Escasos minutos después perdí el conocimiento.
Sin hallar conciencia del tiempo que estuviere en aquel baño de sangre, de cuantos se batieron aquel día, despertome en una cama con mis heridas vendadas. No sabia donde estaba. Cierto fuere que quien mi vida salvo, le debía salvar la suya, mas nadie aparecía. Estaba muy débil para levantarme o llamar a alguien, quede profundamente dormido. Pasado un tiempo que pudieran ser horas o casi un día, un paño húmedo mojábame el rostro y mis ojos, se abrieron. Vi un rostro de una chica joven, hermosa, de unos 23 años. Sonrió al verme despertar…



8 dieronme unas palabras, que el destino os guarde.:

CaminanteDeNoche dijo...

Uysss...qué sangriento te has puesto. Me parecía ver las imágenes como en las películas del tema. Todo rojo brillante.
Menos mal que al final aparece una dama, para equilibrar el asunto.

Otra vez la intriga hasta el próximo capítulo...esperemos, pues.

Besos

JoseVi dijo...

hay que poner realismo XD. No se sabe quien se cargo al malo de la peli... XD Ni quien es la chica XD

ALMAGRISS dijo...

¿La chica es la monja?... Uyyyyy que emoción.
Sigue así.
Besos

Blas de Lezo dijo...

¡Pardiez, que sois bravo! Mas ese Francisco, hijo de alguna rabiza turca, merecía haber muerto mas lentamente para saberse derrotado. Deseo vuestra pronta recuperación que nuestro Rey Católico demanda brazos recios como los de vos.

Además de seguro sois hombre afortunado, pues no hay hombre que una vez en tierra salve el pellejo con tal apremio.

Muchó debéis a tal dama que se esconde, presentadle mis mas sinceros respetos.

Estaré pendiente de vos.

Hasta pronto, noble caballero.

Blas, el de Lezo

JoseVi dijo...

Almagris:
No sera la monja, sera algo mas interesante. Hoy he pasado el dia el la playa, mañana naceran ideas XD.

Blas de Lezo:
¿Bravo? XD Bueno en la vida real estoy un poco loco, no me bato en duelo como en esta mininovela. Aunque esta historia tiene personajes reales y en algunos capitulos se perfila un poco mi vida real. Si hay un tal francisco que he enviado al garete pero esta bien vivo :)

Un dia casi le pegan a un amigo mio en Alicante y me meti en medio. Consegui tranquilizarles a los dos, aquel chico bastante chulito se marcho. La verdad es que detras de este personaje se esconde una persona que en la vida real no frecuenta guerras ni batallas tan importantes pero lo que siempre di importancia en la vida, son las veces que te levantas al caer y creeme que en eso soy bastante bueno.

Esto es pura ficcion pero todas las ficciones tienen algo de realidad.

Un fuerte abrazo

JoseVi dijo...

Alma Gris un beso perdon se me ha olvidado escribirlo XD

MATANUSKA dijo...

hola que tal?

me ha encantado la historia, tal trama de una película de las que me gustan a mi.

besoss

JoseVi dijo...

jejeje ¿a si? Pues hoy queria seguirla pero estoy muy cansado ayer mira que hicimos el burro en la playa, como niños XD. Empece a hacerle llaves de aikido a un amigo en el mar XD y eso que el tiene 32 y yo 29 XD, como crios XD

besos